domingo, 14 de julio de 2013

Última entrevista a Paulo Freire. Traducida y subtitulada al español.

Última entrevista a Paulo Freire. Traducida y subtitulada al español. Parte 1/2

Última entrevista a Paulo Freire. Traducida y subtitulada al español. Parte 2/2

jueves, 16 de mayo de 2013

La aventura de aprender a pensar


Los autores examinan las difíciles posibilidades de promover, mediante el sistema educativo, “la actitud más avanzada en el orden del pensar: la crítica”. Destacan aspectos como “estimular la autonomía antes que el éxito”, “promover la cooperación en detrimento de la competitividad” y “descentralizar la posesión del conocimiento”.

Claudio Jonas y Carlos R. Martínez *

La noción de enseñar a pensar corresponde a consideraciones pedagógicas de última generación, ligadas a la expectativa de transferir a las nuevas generaciones destrezas intelectuales que agilicen la realización eficaz de resultados prácticos. Enseñar a pensar críticamente es el desafío más alto. El pensamiento crítico es la actitud más avanzada en el orden del pensar: es lo que puede permitir a cada persona entender y, por ende, decidir, la forma más adecuada de accionar, o de abstenerse de accionar, en cada momento y en todos los aspectos de su vida.
Ya el lactante que escupe aquello que le desagrada o mantiene su llanto a pesar de lo que le ofrecen expresa una necesidad desconocida y por lo tanto insatisfecha. También sucede esto con los chicos y adolescentes que, aun sin saber por qué, se oponen a las consignas del adulto; y en el descubrimiento científico, en el plan alternativo, en todas las acciones innovadoras que expresen una gestión personal, grupal o comunitaria. También una emoción discordante, un pensamiento no expresado por timidez o una manifestación que parece indescifrable pueden ser incipientes expresiones de una reflexión crítica. También el error, por flagrante que sea, puede albergar un razonamiento más elaborado complejo o incluso más inteligente que el que se requería para no cometerlo (por eso es necesario investigar la inteligencia de cada error. Aprender de los errores no supone dejarlos pasar, como llegó a malentenderse). La propuesta de aprender a pensar críticamente debiera integrar la falsa antinomia “contenidos vs. enseñar a pensar” convirtiendo esta tensión en una instancia superadora.
Durante siglos, la educación tradicional hizo malabarismos por cabalgar sobre dos ejes: el conceptual, programático o curricular, y el asistemático, tradicional, costumbrista o normativo. El primero es el contenido, el segundo, el continente dentro del cual deberían desplegarse los objetivos educacionales. La relación entre ambos ejes debiera ser de complementariedad, pero suele ser de oposición. La importancia que se otorga a cada uno varía: hay quienes ponen el acento en el rendimiento y usan como vara el puntaje alcanzado, mientras que otros jerarquizan los hábitos y pautas ético-morales adquiridos, y tratan de deducirlos en base al “comportamiento” .
Cualquiera a quien se interrogue al respecto tratará de encolumnarse en alguna de las corrientes pedagógicas –más progresistas o más conservadoras– pero al mismo tiempo, como mandato implícito o explícito, espera del docente una fuerte participación como formador normativo. Y pocos docentes eludirán este mandato.
En otras palabras, un niño, un joven, un adolescente es enviado a la escuela para que el docente le imponga o le transmita –a pocos les importa el cómo– conocimientos que lo capaciten para su mejor inserción laboral pero, además y con mayor carga afectiva, se espera que las instituciones educativas logren que el alumno reúna todas o, por lo menos, algunas de las siguientes condiciones: que preste atención a las consignas, las acepte y ponga en práctica sin críticas y si es posible con agrado; que lo haga en el menor tiempo posible y correctamente; que cumpla con los horarios, no falte más de lo imprescindible y no eluda obligaciones; que sea cortés y obediente, limpio, ordenado y prolijo; que hable sobre lo que se le pide en el lenguaje apropiado; que mueva y exhiba su cuerpo de manera decorosa; que atienda a sus necesidades fisiológicas en tiempos reglamentarios; que la vestimenta sea “correcta” y/o uniforme; que las manifestaciones sexuales, agresivas y los sentimientos de tristeza, miedo, asco, vergüenza, celos, envidias, amor, etc., no interfieran con la tarea; que el tiempo libre se aproveche con el menor despliegue corporal posible; que conserve útiles y muebles escolares; que respete y jure defender los símbolos patrios (aun antes de que su estructura cognitiva le permita entender conceptos totalmente abstractos); que honre a sus próceres, padres y maestros; y, por sobre todo, que no mastique chicle en clase (comentario irónico escuchado de alumnos en diferentes escuelas).
Sin embargo, cualquier observador desprejuiciado admitirá que la escuela reúne tantos logros como fracasos: los primeros son fruto de desproporcionados y casi inhumanos esfuerzos de los docentes, desvalorizados por los alumnos; los segundos se han naturalizado resignadamente como parte del quehacer educativo.

Prueba sorpresa
En talleres que los autores hemos realizado en distintos puntos del país, tanto con docentes como con alumnos, pudimos advertir: un creciente malestar docente que se manifiesta como falta de expectativas vocacionales, descreimiento en la importancia de la capacitación, desvalorización de la tarea educativa, trastornos psicopatológicos; bajos rendimientos del alumnado; escaso o nulo reconocimiento por los alumnos de que ellos son los destinatarios y principales beneficiarios de la tarea docente; reclamos, por parte de los alumnos, de participar en las formas y contenidos de lo que reciben; deserción creciente de alumnos y docentes; falta de espacios para la reflexión y capacitación docente que recojan inquietudes reales de cada escuela; reproches mutuos entre las escuelas, las familias y las instancias directivas; desplazamiento del eje enseñanza-aprendizaje al de sanción-transgresión como único recurso supuesto contra la creciente violencia.
Para que el pensamiento crítico se vaya convirtiendo en un instrumento multifuncional en cada instancia escolar, la institución debería poner en duda los propios puntos de vista, valores, ideas y prejuicios es condición de cualquier proceso de aprendizaje. Si los docentes no pueden albergar en ellos la diversidad, no hay muchas posibilidades de que puedan contener la diversidad que emerge del aula y de la comunidad.
En esta dirección, es menester estimular la participación democrática en la gestión institucional y en la dinámica del proceso de enseñanza-aprendizaje. Es ingenuo suponer que tanto los docentes como los alumnos creerán en las ventajas de la democracia, en la vigencia de sus derechos fundamentales y en las infinitas posibilidades de la inteligencia, mientras su vida cotidiana se desarrolla en un contexto en el cual “se bajan instructivos”, se califica o descalifica a discreción, se sanciona sin derecho a la defensa y se toman decisiones o se impiden acciones según el lugar jerárquico que se detente.
En el aula, ha de lograrse autoridad y respeto: lo contrario del temor y la subordinación. No debería suponerse que, si uno no impone su voluntad, está condenado a aceptar la de otros. Y no es acertado entender que el respeto es un gesto de alineación u obediencia: es un sentimiento y está más próximo a la admiración que al sometimiento. Se lo puede estimular, pero no se lo puede imponer.
Es importante descentralizar la posesión del conocimiento. La obtención y asimilación de los conocimientos son resultado de una experiencia que se multiplica en el intercambio grupal y se enriquece desde distintas fuentes, formales o informales. El docente debería ser participante y beneficiario de una dinámica que, cuanto menos, dependa de su exclusiva participación y presencia, más cerca estará de su objetivo. Que un chico imagine que los adultos lo saben todo es esperable. Que los adultos vivencien complacidos esta admiración infantil es comprensible. Pero el vínculo que así se genera merece ser aprovechado para estimular la posibilidad del pensamiento crítico de las nuevas generaciones. Estimular la crítica a la autoridad es el mejor y más corto camino para ganarse el respeto. También conviene articular los contenidos a los intereses y necesidades concretas y actuales de los destinatarios, ya que el interés del receptor decae o desaparece cuando advierte que está recibiendo herramientas supuestamente útiles pero cuyo beneficio será lejano o fortuito. Y es pertinente redimensionar la importancia exagerada que se otorgó a la memoria reproductiva: si bien toda actividad intelectual se apoya en los conocimientos adquiridos, que son materia prima para comprender lo nuevo y desconocido, esta condición necesaria no es suficiente. Aquello que se incorpora sin metabolización personal tiende a quedar como un acervo erudito sin más utilidad que su exhibición.
Estimular la autonomía antes que el éxito; promover la cooperación en detrimento de la competitividad; respetar y estimular las diferencias; rescatar sin juicios maniqueos “bueno-malo” la existencia de diferentes tiempos, habilidades, intereses, momentos, características físicas, culturales, sexuales, familiares; estas actitudes favorecen el aprendizaje y su ejercicio se convierte en un aprendizaje en sí mismo.
La escuela tradicional se asienta en una premisa generalmente no explicitada: pulsiones y afectos –amorosos, agresivos, de poder, de saber, apatía, rebeldías, miedos y tristezas– deben quedar excluidos. Casi nadie negará su existencia, pero su hábitat natural debe ser –se dice– extraescolar: Hace falta recordar que la vida es mucho más que la lectoescritura, las funciones matemáticas y la capacitación laboral. A partir de restituir la importancia de esta parte de la vida será más fácil pensar –y alentar–, con instrumentos provistos por la educación, distintas y mejores formas de vivir.
Y es necesario reconocer la ineficacia y las desventajas del castigo como instrumento pedagógico familiar y escolar. Aunque los castigos y las penitencias se han ido atenuando, todavía se apela a ellos como recurso didáctico. La mala nota, la tarea como castigo, la firma o la amonestación, la “prueba sorpresa”, echar al alumno del aula, dejar a los alumnos sin recreo, la repetición del curso, la burla, el reproche, incluso notificaciones a los padres, siguen demostrando que en la intimidad persiste la creencia en el castigo como recurso más adecuado.
En esta línea, el derecho a la educación y la obligatoriedad de la enseñanza debe plantearse en su justo punto. La obligatoriedad de la enseñanza es un imperativo para el Estado y un instrumento para que los padres no interfieran en el derecho de los hijos a la educación. Pero, entendiendo erróneamente la obligatoriedad, suele buscarse el motor del aprendizaje en la coacción que padres y docentes ejerzan sobre el alumno. Suponer que se puede enseñar a pesar o en contra del interesado descoloca el verdadero sentido de la enseñanza-aprendizaje.

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* Extractado del trabajo “La aventura de aprender a pensar”, que obtuvo el segundo premio en el concurso ABA 2007 “Una escuela que enseña a pensar”.

viernes, 4 de enero de 2013

La EDUCACIÓN en FINLANDIA la MEJOR del MUNDO ¿ PORQUÉ? Aquí las CLAVES de su ÉXITO






El país nórdico lidera el informe PISA con una enseñanza gratuita que pone en Primaria a los profesores más preparados
M.ARRIZABALAGA ARRIZABALAGA11 / MADRID
Día 09/10/2012 - 11.31h


LEHTIKUVA (FINLAND.FI)
Un estudiante con un libro de lengua y literatura finlandesa que lleva el nombre del escritor Aleksis Kivi




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Los niños finlandeses de hoy estarán el día de mañana entre los profesionales más preparados del mundo. No lo predice ninguna bola de cristal, lo auguran datos objetivos.
Desde que la OCDE comenzara en el año 2000 a elaborar su informe PISA, Finlandia ha acaparado losprimeros puestos del podio en Europa por su excelente nivel educativo.
Apenas un 8% de los alumnos finlandeses no terminan sus estudios obligatorios, frente a un 30% de españoles que no acaban el Bachillerato.
Dispuesto a dar con la clave del éxito finlandés, el psicólogo escolar y entonces director del colegio Claret de Barcelona, Javier Melgarejo, comenzó a estudiar su sistema educativo hace más de una década. Su primera sorpresa fue constatar que a los 4 y 5 años menos de la mitad de los niños finlandeses acuden a guarderías y no empiezan el colegio hasta los 7 años.
Dos años después, sus puntuaciones son mejores que el resto de los países estudiados por la OCDE.
Durante los primeros seis años de la primaria los niños tienen en todas o en la mayoría de las asignaturas el mismo maestro, que vela por que ningún alumno quede excluido. Es una manera de fortalecer su estabilidad emocional y su seguridad. Hasta 5º no hay calificaciones numéricas. No se busca fomentar la competencia entre alumnos ni las comparaciones.


La educación gratuita desde preescolar hasta la universidadincluye las clases, el comedor, los libros y hasta el material escolar aunque si alguien lo pierde está obligado a pagárselo. La jornada escolar suele comenzar sobre las 8,30-9 de la mañana hasta las 3 de la tarde, con el paréntesis del almuerzo a las 12-12,30 horas. En total, suman 608 horas lectivas en primaria, frente a las 875 horas de España, con deberes en casa que no son excesivos. ¿Cómo consiguen mejores resultados en menos tiempo?
«El éxito finlandés se debe a que encajan tres estructuras: la familia, la escuela y los recursos socioculturales (bibliotecas, ludotecas, cines...)», explica Melgarejo. Los tres engranajes están ligados y funcionan de forma coordinada. «Los padres tienen la convicción de que son los primeros responsables de la educación de sus hijos, por delante de la escuela» y complementan el esfuerzo que se hace en el colegio.
«En Finlandia el 80% de las familias van a la biblioteca el fin de semana», añade el psicólogo escolar catalán, para quien este estímulo de la lectura en casa resulta fundamental. El sistema social finlandés contribuye con numerosas ayudas oficiales a las familias, que pueden conciliar su trabajo y la atención a sus hijos.
Existe una herencia cultural luterana basada en la responsabilidad que fomenta la disciplina y el esfuerzo, a la que también acompaña una climatología que empuja a encerrarse en casa, pero estos factores también están presentes en otros países vecinos, como Suecia o Dinamarca, que disfrutan de mayor nivel económico y sin embargo figuran varios puestos por debajo en PISA. «No son las variables socioeconómicas las determinantes», subraya Melgarejo.



De maestros, los mejores

La diferencia radica en la elevada calificación académica del profesorado en Finlandia, principalmente en educación primaria. «Los finlandeses consideran que el tesoro de la nación son sus niños y los ponen en manos de los mejores profesionales del país», destaca el exdirector del colegio Claret de Barcelona.

Los mejores docentes se sitúan en los primeros años de enseñanza, donde se aprenden los fundamentos de todos los posteriores aprendizajes. Se considera que hacia los 7 años el alumno se encuentra en la fase más manejable y es cuando realiza algunas de las conexiones mentales fundamentales que le estructurarán toda la vida. Por eso, se considera esencial seleccionar a quien ayudará en este proceso.
Para ser maestro se necesita una calificación de más de un 9 sobre 10 en sus promedios de bachillerato y de reválida y se requiere además una gran dosis de sensibilidad social (se valora su participación en actividades sociales, voluntariado...).
Cada universidad escoge después a sus aspirantes a profesores con una entrevista para valorar su capacidad de comunicación y de empatía, un resumen de la lectura de un libro, una explicación de un tema ante una clase, una demostración de aptitudes artísticas, una prueba de matemáticas y otra de aptitudes tecnológicas. «Son las pruebas más duras de todo el país», asegura Melgarejo. Al proceso de selección le sigue una exigente licenciatura y periodos de prácticas.
No es de extrañar que los profesores estén muy bien considerados socialmente en Finlandia. «Es un honor nacional ser maestro de Primaria», aseguró el pasado 25 de septiembre en Madrid Jari Lavonen, director del Departamento de Formación al Profesorado de la Universidad de Helsinki.
Harri Skog, secretario de Estado de Educación de Finlandia desde 2006, resumía en una frase la importancia de este proceso: «La educación es la llave para el desarrollo de un país». Por eso el país nórdico dedica del 11 al 12% de los presupuestos del estado y los ayuntamientos a financiar este modelo de educación. «Es una política inteligente que les está dando fruto», considera Melgarejo, sin las presiones de Corea o Japón, otros países destacados en PISA.
ABC.ES
Finlandia: líder en educación



Autoras/es: Elena Ordax (*)

Finlandia es un país que considera la educación como uno de sus pilares básicos y así lo ha demostrado obteniendo los mejores resultados académicos del mundo y sin prácticamente fracaso escolar.
¿Cual puede ser el secreto de este éxito? Como señala Heljä Misukk, Secretaria de Estado del Ministerio de Educación de Finlandia esto solo puede ser explicado por la sinergia de distintos factores y no tendría mucho sentido intentar imitar algunas de las características de su sistema educativo por separado. En este artículo intentaremos explicar algunas de las claves de su excelente modelo educativo.
(Fecha original del artículo: Noviembre 2011)



¿Qué hace diferente a Finlandia? Finlandia posee unas características culturales y demográficas particulares e irrepetibles. Se trata de un país pequeño (con unos 5 millones de habitantes), con bajos índice de delincuencia, baja inmigración y altos niveles de satisfacción general.

El modelo educativo finlandés continúa vigente independientemente de quien gobierne. Se trata de una enseñanza democrática (accesible a todos por igual) y gratuita en todos sus aspectos (colegios, transporte, libros, material, comedor,…) Prácticamente no existen colegios privados y los centros no compiten entre sí para ver cual es mejor, sino que todos son colegios donde se imparte una buena educación.

La educación obligatoria comienza a los 7 años de edad. Los niños tienen menos horas lectivas que la media europea y prácticamente no tienen que hacer deberes en casa ( por lo que está claro que no es una cuestión de cantidad sino de calidad).

Algo fundamental es que los maestros allí están muy bien considerados y es una de las profesiones más demandadas por los jóvenes. Además sólo consiguen acceder a esta profesión los mejores de cada promoción de estudiantes y el respeto de la población hacia los docentes es patente.
En la carrera de magisterio gran parte de su aprendizaje se dedica a los métodos pedagógicos y tienen que realizar un mínimo de 6 meses de prácticas reales supervisadas para adquirir su título.

Los centros escolares y los propios maestros disponen de mucha libertad a la hora de diseñar sus propios programas educativos y adquirir sus materiales.

La escuela es participativa para padres y alumnos y se basa en el respeto mutuo. Los niños eligen a sus representantes, que se reunen de forma periódica con padres y profesores para exponer sus problemas. Se facilita el diálogo y la libre expresión. Además son los niños los que eligen su itinerario escolar con ayuda, si lo necesitan, de orientadores. Al final de cada año todos los niños se reunen con sus padres y profesores para evaluar sus progresos.

El ambiente de la escuela, tanto físico como emocional, se cuida mucho, intentando que sea familiar e informal.
Los profesores son más tolerantes con las pequeñas faltas y se confía en los alumnos. Se promueve que los niños se encuentren en un ambiente relajado, por poner algunos ejemplos, a los niños no se les evalúa con cifras hasta que cumplen los 13 años (aunque si que se les informa de sus progresos) y las clases duran 45 minutos y después de cada una los alumnos tienen un descanso de 15 minutos en los que salen al patio.

Se fomenta la autonomía de los niños y su pensamiento crítico.
En Finlandia es más importante que losalumnos aprendan a pensar, trabajar en equipo o investigar que que adquieran determinados contenidos.
Para ello el profesor con las sugerencias de los alumnos puede utilizar distintas metodologías desde realizar proyectos reales de creación de empresas hasta emplear obras de teatro, películas o libros en sus aprendizajes. Sus aprendizajes son muy prácticos, e incluso los niños tienen clases de cocina o de bricolaje.

El ritmo de aprendizaje se adapta a cada niño, siendo el objetivo que ningún niño se quede atrás. Si un niño tiene dificultades se le proporciona un profesor de apoyo en el aula.

En Finlandia se le da importancia al uso de las nuevas tecnologías, por lo que los profesores están al día de su uso y las utilizan en sus aulas de forma habitual. Los niños utilizan distintos dispositivos electrónicos en sus clases que son interactivas y donde se buscan las respuestas a los problemas entre todos y aprenden jugando.

Conclusiones

Para concluir y teniendo en cuenta que por ejemplo,en Finlancia el fracaso escolar ronda el 1% cuando en España está cerca del 30%, parece un buen modelo educativo al que imitar,¿no os parece?

No se trata tanto de aumentar el soporte material y de nuevas tecnologías (que también es necesario), como de un cambio en la manera de enseñar. Se trata de que los niños aprendan a pensar, investigar, innovar y relacionarse más que adquirir contenidos concretos, y hacer todo eso de forma práctica y lúdica.
Otro aspecto fundamental está en el respeto que allí tienen a los profesores, su excelente preparación y cómo los docentes incluyen en sus planificaciones pedagógicas a padres y alumnos. El niño cuenta, se le escucha, se le informa directamente y participa en el diseño de su propia enseñanza ¿no parece lo lógico?

¿Qué opináis de este modelo de enseñanza? ¿Habría que realizar cambios en la enseñanza en España? ¿Cuáles serían?

(*) Psicóloga y diplomada en logopedia.

jueves, 3 de enero de 2013

La Educación Prohibida Película Completa HD

Sinopsis 
La escuela ha cumplido ya más de 200 años de existencia y es aun considerada la principal forma de acceso a la educación. Hoy en día, la escuela y la educación son conceptos ampliamente discutidos en foros académicos, políticas públicas, instituciones educativas, medios de comunicación y espacios de la sociedad civil.Desde su origen, la institución escolar ha estado caracterizada por estructuras y prácticas que hoy se consideran mayormente obsoletas y anacrónicas. Decimos que no acompañan las necesidades del Siglo XXI. Su principal falencia se encuentra en un diseño que no considera la naturaleza del aprendizaje, la libertad de elección o la importancia que tienen el amor y los vínculos humanos en el desarrollo individual y colectivo. A partir de estas reflexiones críticas han surgido, a lo largo de los años, propuestas y prácticas que pensaron y piensan la educación de una forma diferente. “La Educación Prohibida” es una película documental que propone recuperar muchas de ellas, explorar sus ideas y visibilizar aquellas experiencias que se han atrevido a cambiar las estructuras del modelo educativo de la escuela tradicional. Más de 90 entrevistas a educadores, académicos, profesionales, autores, madres y padres; un recorrido por 8 países de Iberoamérica pasando por 45 experiencias educativas no convencionales; más de 25.000 seguidores en las redes sociales antes de su estreno y un total de 704 coproductores que participaron en su financiación colectiva, convirtieron a “La Educación Prohibida” en un fenómeno único. Un proyecto totalmente independiente de una magnitud inédita, que da cuenta de la necesidad latente del crecimiento y surgimiento de nuevas formas de educación. 

viernes, 11 de mayo de 2012

Reflexiones acerca del bullying en el Perú

El diario Correo publicó la siguiente nota sobre el bullying en el Perú:





Casi la mitad de los alumnos de colegios públicos y privados del país ha sufrido de bullying, según un estudio realizado por expertos de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.La investigación, realizada entre el 2007 y 2010 en la Costa, Sierra y Selva, reveló que los apodos son las agresiones más frecuentes. Se da hasta en el 91 por ciento de casos.

Las otras formas de agresión relatadas son los golpes, el acoso, escupir al compañero, discriminarlo, despojar de algún objeto y llamarlo homosexual, así como atacar vía email.

El estudio también destacó que el 34% de los agredidos no comunicó los hechos y que el 64% de los compañeros son observadores y no tienen interés en defender a las víctimas. Un 25% de los padres no reacciona ni protege a las víctimas.


Pero toda conducta obedece a una causa, entonces debemos de preguntarnos ¿cuáles son las causas que permiten el gran incremento del bullying en las e3scuelas del Perú?

Tengo una hipótesis: La autoridad de los adultos ante los niños se está esfumando.

Hace 50 años atrás el bullying era practicamente desconocido, claro que existían casos de abuso entre escolares, sobre todo en los niños, pero se le daba un tratamiento diferente porque este "abuso" se daba en contextos diferentes.

Hace 50 años, pñartamos de una fecha para contextualizar mejor, los niños jamás se peleaban en el aula o delante de sus padrtes o maestros, si había que resolver un problema existía el clásico "chócala pa la salida", es decir el compromiso de agarrnos a golpes con nuestro contricante de turno a la salida de la escuela y en un ambiente lo m,ás alejado posible a ella. Existía un respeto y temor a los padres y maestros, ahora los niños se pelean delante de los adultos, y estos, muchas veces, no actúan ante esto.

También existía una cultura de "hombría" en los los niños de aquella época. Si alguién nos ofendía de palabra o de acción lo último que se nos pasaba por la cabeza era el avisarle a nuestros padres, eso hubiera sido peor, todos en la escuela nos hubieran llamdo "maricón", es decir poco hombre. La realidad era así, y no vayan a venir con que estoy asumuiendo tendencias homofóbicas. De niños podriamos soportar cualquier apodo, menos que nos digan maricones o que se burlen de nosotros con el clásico "míralo, ya se fue a quejar con su mamá".

Además era inconcebible quejarse ante el maestro. Si por ejemplo un muchacho recibía un puñetazo de un alumno lo más lógico era responderle (si no había alumnos alrededor), pero si había adultos había que contener la furia para el final de las clases. Nadie osaba pelearse delante de los maestros, porque aparte de los golpes que recibríamos de nuestro contrincante seríamos castigados por los maestros (un reglazo en la mano, un chicotazo en el trasero o un palazo en las pantorrillas). Y ahí no acababa todo, luego el maestro infoprmaría de esto a nuestros padres... ¡y ello significaba una segunda golpiza al llegar a casa! (además de cero propinas, cero postres y cero horas ante la televisión).

Por estudios de antropología sabemos que la conducta agresiva de muchos niños, sobre topdos de los varones obedece a un imperativo biológico de probrar, mediante muestras de agresividad, que "estamos creciendo" y de que poseemos "atributos masculinos", por ello se ponen apodos, se golpea a los contrincantes y se trata de quedar en los últimos lugares de la jerarquía escolar; o sea no ser el "mongo", el "palto", el "lorna" o el "punto" de todos los demás. La sociología y la psicología también ha estudiado con abundancia las jerarquías que se forman (tanto entre niños como en adultos) al interior de toda institución.

Por lo tanto debe de ser normal, y aceptable hasta cierto punto, un momento en que los niños expresen su agresividad, es parte de su proceso de crecimiento y desarrollo, tanto a nivel personal como social. Pero DEBEN DE EXISTIR LOS LÍMITES.

Y he aquí el porqué el bullying se incrementa sobremanera en la soiciedad actual. NO EXISTEN LÍMITES EN LA EDUCACIÓN DE LOS NIÑOS. Los niños se sientan a loa mesa igual que los padres, eligen lo quieren comer, lo mismo sucede con la ropa y otros artículos de consumo, ellos ya no obedecen a sus padres, ahora ellos toman las decisiones. Los padres ante la necesidad de sentirse democráticos, de ser unos padres más cool, de ser unos padres modernos, sucumben ante los caprichos del niño; este, entonces, se convierte en el rey de la casa. ¡Y padres y maestros deben de postrarse ante estos pequeños tiranos que se han especializado en el sútil arte de la manipulación emocional!

¿Y por qué se da este fenómeno de "empoderamiento" infantil en la sociedad actual? Pues todo obedece a que, después de los ochentas, se crea una "cultura de paz", había que alejar a las mentes jovenes que nacían post-1992 (o sea post Shock y post Dictadura) de la idea de "violencia". No vaya a ser que estos niños al crecer asuman posturas de militancia y de lucha económica, política y militar ante los abusos del sistema establecido. La Universidad Católica del Perú (PUCP) entonces desarolla una cultura de paz y de reconcilización nacional: "hay que sanar las heridas de la insania terrorista", afirman ellos.

Entonces no hay que gritar ni alzar la voz a nadie (sobre todo a las autoridades) por que eso afecta "la autoestima", no se debe debatir ideas acaloradamente ni buscar la verdad a través de discusiones por que sino seríamos "intolerantes". Y claro a los niños no se les puede tocar ni gritar, los niños deben de crecer "libres y felices" y en un ambiente donde no se ninguna clase de violencia.

Y, obviamente, tampoco hay que enseñarle a los niños nada sobre las guerras (justas e injustas) que se han desarrollado en el país. Nada, o casi nada, sobre las guerras de independencia, ni sobre la guerra con Chile, nada sobre Túpac Amaru o Atusparia, Y SOBRE TODO: nada sobre la guerra que se desarrollo en nuestro suelo durante la década de los ochentas (a pesar de que la Comisión de la Verdad recomiende que se enseñe en todos los centros de educación del Perú).

Los niños desde los noventas han crecido y se han desarrollado en este ambiente; es decir sin límites como: respeto a la autoridad, respeto a los adultos, se pretendia crearlos tolerantes pero los hemos convertido en seres intolerantes ante los demás (sean niños como el él o adultos), se pretendía generar en ellos seres pacíficos para el "pacífico mundo del mañana" (un mañana sin comunismo), pero lo que se ha loigrado es crear seres que al no tener autoridad, se forman de una manera desiquilibrada: hacen lo que ellos quieren con tal de lorar de manera rápida satisfacción a susnecesidades individualistas y consumistas, aunque para ello tengan que recurrir a la violencia.

Diversos estudiso psicológicos y sociológicos ponene énfasis en la necesidad que tiene un niño de encontrar en su entorno inmediato: a) personas adultas que se constituirán en su autoridad, referente, guía y ejemplo a seguir, b) estas personas adultas deben de establecer, y hacer respetar, los límites a los cuales los niños deben de estar confinados, límites necesarios para ellos tanto para sus seguridad personal como social; y límites que deben de ser cumplidos para que a largo plazo este ser desarrolle una personalidad estructurada, c) finalmente, se debe de dejar bien en claro que a medida que el niño crece va estableciendo nuevas barreras en los límites, a los cuatro años tal vez tenga que ir acompañado a la escuela, pero a los ocho años el niño ya será capaz de ir solo. Es decir los niños van consquistando autonomía progresiva a medida que crecen físicamente y maduran emocionalmente.

Y cuando el ser desarrolla las bases de una personalidad y se hace independiente tanto emocional como económicamente, es decir cuando el ser se hace adulto tendrá a su vez que conformar una familia, tener hijos y plantear siempre los mismos límites.

Conclusión final: mientras la sociedad actual se siga desenvolviendo en los patrones neoliberales que fomentan la inacción política, el desconocimiento de la filosofía, la historia y todas las ciencias sociales; mientras la sociedad actual siga formando seres individualistas y consumistas; sin visión científica del mundo y sin perspectiva histórica tendremos que seguir viendo como se acrecientan los casos de bullying en las escuelas y colegios. Las raíces del buylling están completamente enterradas en las bases mismas de las sociedades actuales.

Leonardo Sánchez Coello

martes, 24 de abril de 2012

Perú, entre los países que menos lee libros en Latinoamérica

TERRA

23 de abril de 2012 20:14

Perú, uno de los países que menos lee libros en América Latina
Foto: Difusión

Argentina y Chile registran los más altos porcentajes de lectura de libros en Latinoamérica, con el 55 % y el 51 %, respectivamente, según un estudio sobre la lectura en la región, difundido este lunes en el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (Filbo 2012).
El informe fue divulgado por el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc) y se trata de "un estudio comparativo de cada país, sobre el comportamiento y los hábitos de lectura", explicó a Efe Catalina Hoyos, portavoz de la entidad.
El estudio "se hizo por una petición específica de Brasil, que hizo pública su última encuesta de comportamiento del lector" en marzo pasado. 
El Cerlalc "quiso aprovechar la cita cultural de Bogotá, con Brasil como invitado de honor este año y que es el Día Mundial del Libro y de los derechos de autor para hacer público el estudio", añadió Hoyos.
La gran conclusión del informe como titula el Cerlalc, es que "la mitad de habitantes de América Latina no lee libros".
Tras Argentina y Chile, según el estudio, Brasil y Colombia se ubican en el tercer y cuarto lugar en ese orden, con el más alto porcentaje de lectura de libros en la población con un 46 y un 45 %, respectivamente.
Sin embargo, destaca el mismo estudio, en el consumo, Colombia apenas tiene un promedio de 2,2 libros por habitante en el año.
La encuesta de hábitos de lectura en Brasil reveló que, en promedio, cada brasileño lee cuatro libros por año y de estos, sólo 2,1 libros son leídos en su totalidad.
En la parte baja se localizan Perú (35 %) y México (20 %), mientras que España, citada en el estudio, registró en 2011 un índice de lectura de libros de 61 %.
En cuanto al consumo promedio de libros en el año, Chile y Argentina encabezan igualmente el listado, con 5,4 y 4,6 libros leídos por habitante, respectivamente.
Y en la parte baja se encuentra, junto a Colombia, México, con 2,9 libros promedio por habitante, mientras España registró un promedio de 10,3 libros leídos por habitante en 2011.
Una mirada a la situación actual de la región muestra que, pese a los avances de cuatro décadas, "es aún muy grande la brecha con el mundo desarrollado, situación que se refleja en las mediciones internacionales".
Según el informe del Cerlalc, "la actualización cultural y la lectura por placer, son las motivaciones más recurrentes en los países analizados, cuando se indaga por las razones de la lectura".
Asimismo, "el placer o gusto por la lectura marca la diferencia entre un lector asiduo y uno esporádico": en España registra que 86 % lee por éste motivo; en Argentina el 70 % y en Brasil el 49 %.
Portugal, Brasil, México y Chile son los países en los que la lectura por razones de actualización cultural y conocimientos generales es más alta, indica el estudio.
Y la lectura "por motivaciones académicas tiene un menor peso relativo, con mayor participación en Brasil, Chile y Argentina".
Por todo ello, el Cerlalc señaló que América Latina "tiene el reto de hacer más visible su creación intelectual en un contexto global, de hacer mejores ciudadanos, formando mejores lectores, y de aprovechar la escala regional para producir más libros de calidad que circulen en papel o por las redes virtuales".

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